¿Quiénes somos?

• La Oficina Regional del Sureste para el Ministerio Hispano es la organización de los Obispos Católicos de los Estados Unidos de las regiones V y XIV de la USCCB que coordina y apoya el Ministerio Hispano en las 30 diócesis del Sureste de los Estados Unidos, colaborando en los esfuerzos evangelizadores de la Iglesia Católica en las crecientes comunidades Hispano/Latinas.

• Por medio de su rama educativa, el Instituto Pastoral del Sureste, el SEPI provee servicios de formación y programas en teología, pastoral y ministerios, así como programas de formación de liderazgo para ministros eclesiales laicos, jóvenes y jóvenes adultos hispanos.

• Por medio de los tres pilares de Evangelización, Formación y Comunión, el SEPI se esfuerza en facilitar la plena participación de los hispanos/latinos en la misión de la Iglesia y la sociedad como auténticos discípulos misioneros.


¿Qué hacemos?

• Proveemos Servicios y Programas de Evangelización a las comunidades y diócesis.

• Proveemos programas de Formación y desarrollo de Liderazgo para ministros laicos y jóvenes adultos hispanos.

• Promovemos los esfuerzos en Crear Puentes con las Oficinas Multiculturales y del Ministerio Hispano y los ministerios en las diócesis del Sureste.


¿Por qué lo hacemos?

• Para transformar las vidas de los hispanos/latinos en nuestra Iglesia y sociedad.

• Para promover y crear comunión en el Ministerio Hispano/Latino en las diócesis y la región del Sureste y en toda la Iglesia en los Estados Unidos.

• Para poder servir mejor a la misión de la Iglesia multicultural en los Estados Unidos.

• Para entrenar y darle poder a una nueva generación de líderes hispano/latinos para las diócesis del Sureste de los Estados Unidos.


¿Cómo lo hacemos?

• Ofreciendo y coordinado servicios, programas y recursos.

• Fortaleciendo las estructuras eclesiales para los ministerios hispano/latinos.

• Ofreciendo servicios y programas integrales de Liderazgo Pastoral y Formación para la Pastoral Juvenil.


La obra del SEPI se realiza en base a un modelo de Iglesia que es comunitaria, misionera, evangelizadora y participativa, según los valores del Evangelio.